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Natura contra Natura

Orquesta sinfónica

CERVELLÓ, Jordi

Reg.: B.3627

31,20 €
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  • Formación: Orquesta sinfónica: Sin solista.
  • Géneros: Clásica / contemporánea: Sinfónico.
  • Idioma: Español / Castellano
  • Soporte: Partitura
  • Nivel de dificultad: Alto-superior
  • Época: 2ª mitad S. XX - XXI
  • Editorial: Editorial Boileau
  • Colección: Siglo XXI
  • Nº de páginas: 124
  • Medida: 31,00 x 23,00 cm
  • Duración: 30'
  • ISMN: 979-0-3503-3512-9
  • Disponible en digital: No
  • Disponible en alquiler:

Natura contra Natura es una de las obras sinfónicas más ambiciosas de Jordi Cervelló, una propuesta poderosamente sugestiva que pretende contrastar la naturaleza tal como es con el comportamiento destructivo y antinatural del hombre. Una obra que, como muchas otras de su autor, tiene un fuerte componente ético y moral. Está dividida en tres movimientos: Sons de la natura [Sonidos de naturaleza], Clam [Grito] y Elegia [Elegía].

En Sons de natura —de carácter bucólico y apacible— se describen los murmullos del mundo natural: la vegetación, los árboles, las plantas, las flores, los arroyos, las tormentas y, de manera especial, el canto de los pájaros. En este primer movimiento emergen estos sonidos en sus más diversas variaciones. Para la composición de esta parte de Natura contra Natura fueron muy importantes los encuentros entre el autor y la especialista en sonidos naturales Eloïsa Matheu, que ha hecho grabaciones por medio mundo prestando una especial atención al canto de los pájaros.

Cabe decir que Jordi Cervelló no es el primero en incorporarlo. Como él nos recuerda, han sido muchos los compositores que inspirados por las aves —a las cuales Paul Dukas calificaba de “grandes maestras”— han elaborado sus composiciones a partir de sus cantos.
El tema de lo antinatural ocupa el segundo movimiento, Clam [Grito lamentoso]. Aquí se describe el comportamiento del ser humano con la naturaleza. Está claro que la intervención del hombre ha sido infame, egoísta, irrespetuosa y que por su culpa el planeta se encuentra gravemente herido, con una intoxicación extrema que puede llegar a ser irreversible. Se trata de un movimiento muy duro. La percusión actúa sin piedad mientras la cuerda está sometida a un lamento exasperado y doloroso. Vale la pena conocer el pensamiento de Cervelló:

«El ser humano no respeta los dones de la naturaleza, la ha explotado sin miramientos. Como tampoco ha respetado la vida de los animales, a los que, por el simple hecho de ser irracionales, se les niega el alma. Todo ello unido al constante exterminio de seres humanos, a las guerras y guerrillas interminables, al sufrimiento de la mayor parte de la población mundial, que me han dejado un profunda huella. Creo que ha llegado el momento de explicar a través de la música mis sentimientos respecto a esta problemática».

Al final de la obra, con Elegía, Cervelló vuelve a hacer un uso magistral de la cuerda que ocupará, con su expresividad, un papel preponderante. Se trata de un movimiento esencialmente sereno en el que evoca su inmensa tristeza ante nuestra actitud irresponsable con el entorno. Pero vale la pena recalcar que al final de la obra aparece una luz de esperanza.

I. Sons de la natura (Adagio. Andante) II. Clam (Introducció. Allegro) III. Elegia (Adagio espressivo)